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Si
después de la disolución de la primera formación
de Deep Purple Rod Evans fundó un grupazo como Captain
Beyond, Nick Simper no quiso ser menos y dio forma a otro
supergrupo llamado Warhorse donde el hammond de Frank Wilson y
la guitarra de Ged Peck jugueteaban a sus anchas con resultados
extraodrinarios. El disco, un auténtico trallazo de hard
rock poderoso en la linea de unos Uriah Heep o Birth Control, se
abría con “Vulture Blood”, un tema donde la
voz de Ashely Holt presentaba todos sus credenciales, que no
eran pocos, y donde guitarra y hammond se entremezclaban una y
otra vez para acabar de formar el tema en cuestión y
dotar al disco de un aire progresivo típico de la época.
“No Chance”, el siguiente corte del disco, era un
medio tiempo precioso con aires melancólicos y una gran
segunda parte. En este caso la voz de Holt se volvía más
melosa, demostrando así otro de sus registros y el porqué
de su elección como cantante para el nuevo proyecto del
ex bajista de Deep Purple. Y como después de la tempestad
viene la calma “Burning”, una de las mejores
composiciones del grupo y uno de los platos fuertes de este
disco, se encargaba de llevarnos a otro planeta a base de solos
estratosféricos de hammond y guitarra que bien podrían
formar parte del “Death Walks Behind You” de Atomic
Rooster, y sé que es decir mucho…“St. Luois”
un temazo de hard rock puramente setentero que poseia un gran
juego de voces en el estribillo y que daba la oportunidad Nick
Simper de volver a cantar, aunque sólo fuera en los
coros, daba paso a “Ritual” que seguía en la
misma onda y que contaba con un gran solo de guitarra, con
cierto toque blues. Destacar también el trabajo de Mac
Poole en los parches, quien después de grabar el segundo
disco con Warhorse y después de la disolución del
mismo se uniría a Gong, grupo de Daevid Allen. El tema
más largo del disco, “Solitud”, era una
composición prácticamente acústica y
oscura, cercana a los primeros Black Sabbath y que, junto a
“Woman Of The Devil”, con un aire muy Deep Purple,
se encargaba de poner punto y final al disco a no ser que
tubieras la edición remasterizada, que contaba con 4
temas extras. Prácticamente un año después,
en 1972, salia a la luz el segundo disco de la banda titulado
Read Sea, con nuevo guitarrista pero con un sonido muy parecido
a este. Grandes, sin duda.
Reseña
de Pidro
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