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Orthodox “Baal” |
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Alone Records 2011 |
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Conceptualmente siguen optando por una temática imaginaria, mítica y religiosa, cosa que los emparenta con una amplia corriente dentro del metal internacional sumida en una exploración, desde la perspectiva de lo sagrado y telúrico, de las fuentes culturales y míticas de nuestras sociedades actuales. En todo caso, y para mi es lo más importante, estas letras han sido una buena excusa para la multiplicación de la epicidad en el sonido de Orthodox. Y cuando hablo de lo épico, me refiero en el sentido más clásico del término aplicado a la música heavy metal, con lineas vocales algo más moduladas y teatrales, con estructuras rítmicas más constantes y tendentes al himno e incluso a la marcha de combate (¡con espadas y hachas, se entiende!). Para ello, en los temas centrales del disco han optado por una evidente ampliación en cuanto la presencia de la voz y por otro lado han tirado más de los solos de guitarra como apuntalación de esas lineas vocales, lo que ha acercado este disco a una composición más tradicional, pese a ello muchos otros detalles particulares de Orthodox siguen estando ahí, como el bajo vibrante y la capacidad de su bateria de ir por libre sin perderse, elementos que interfieren resultando de eso una mezcla fascinante y altamente efectiva. El disco comienza con “Alto Padre”, un instrumental muy atmosférico que sirve de intro al resto del disco y que nos sitúa en un estado de ánimo necesario para disfrutar adecuadamente este trabajo, es un corte que se toma su tiempo, de una percusión mínima y con unas resonancias oceánicas como de cantos de ballenas y cavernas profundas. Tras esta gran abertura rompe enérgicamente “Taurus”, un corte poderoso que incluye varios cambios de ritmo, si bien nos puede traer algunas reminiscencias de los tiempos de Gran Poder es evidente que está en otra esfera mucho más concentrada y dinámica. Magnífico el trabajo a la guitarra con un solo que queda roto por una repentina dispersión eléctrica que tiende a lo lisérgico y cósmico. Tras esto llega “Iatromantis”, un corte aun más potente, con una marcha a trompicones como de mammut herido. Aun así creo que este tema dejará igual de satisfechos a los que buscan el sonido Orthodox de sus primeros trabajos como a los que buscan su lado más directo. El siguiente tema es “Hanni Ba'al”, donde logran mezclar la herencia de grupos como Sleep, Om o Melvins con lo más épico de Manowar o la esencia de los Metallica de mediados de los 80...en mi opinión es un temazo impresionante. Verdaderamente buena la linea vocal y una base rítmica que te deja para el arrastre, es imposible no dejarse contagiar por la fuerza de un tema así. Y así llegamos al corte final, el cual dura casi un cuarto de hora. Se trata de un largo y tortuoso final con voces trémulas y distorsionadas, toques de órgano, una batería desatada y una vez más una impresionante guitarra que va destruyéndose poco a poco hasta terminar en orgía sónica. En suma, un gran disco para todos los amantes del heavy metal y que pienso puede servir de puente para oyentes indecisos respecto a Orthodox, pero ojo, este disco esconde la trampa que los absorverá hacia el universo de Orthodox para siempre, están avisados. Uno de los discos de este año, seguro. |
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Reseña de Antonio Ramirez |
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Febrero de 2011 |
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