MY SOLID GROUND 1971


Originalmente editado por la discográfica underground Bacillus en 1971, hubo que esperar a la edición de Second Battle en 1997 para que esta maravilla fuese accesible a un gran número de seguidores de hard psych, en una sobresaliente edición que incluía las letras de las canciones, esenciales para entender la obra, además de contener jugosos temas extras. ‘My Solid Ground’ es uno de los mejores ejemplos de la post-psicodelia alemana.

La banda la formaban Bernhard Rendel a la guitarra y voz, Karl-Heinrich Dorfler al bajo y voz, y Andreas Wursching a la batería. Pero para grabación de su primer álbum, que sería el único, se incluyó a Ingo Werner a los teclados –piano, órgano y melotrón, cuyo trabajo sería fundamental. Dieter Dierks sería el ingeniero, en su estudio de Colonia, y el mítico Peter Hauke, haría un fantástico trabajo de producción para Bacillus. Las grabaciones se hicieron entre febrero y abril de 1971. La influencia de Pink Floyd es notable a lo largo de todo al álbum, especialmente en ‘A Saucerful Of Secret’, ‘Meddle’ y ‘Atom Heart Mother’, tres discos que fueron muy bien recibidos en Alemania. Hoy en día son considerados para muchos como el Santo Grial del rock alemán. La portada es una joya por sí misma, en la que aparecen unos cerdos sujetando las letras, portada que, por otra parte, no parece encajar con la música que contiene. La influencia de Pink Floyd se deja sentir ya en el tema que abre el álbum, la maravillosa ‘Dirty Yellow Mist’, de más de 13 minutos, que bebe del ‘Meddle’ y llega a captar su angustia, reflejada en monótono e hipnótico ritmo y unos poderosos riffs de guitarra, que crean una atmósfera casi irrespirable salpicado por el buen hacer de Werner al teclado, muy en la línea de Wright.

Más roquera es ‘Flash part IV’, que por momentos roza el más salvaje punk rock, como ‘That’s You’, un frenético tema, con tremendo solo de guitarra. ‘The Executioner’ es uno de los grandes temas del disco, dominado por la guitarra y los teclados, de nuevo se trata de un tema hipnótico con voces misteriosas, que podría encajar en un disco de los primeros Bad Seeds de Nick Cave. Es seguido de ‘Melanchonie’, un reposado instrumental romántico, que recuerda a los más hermosos Pink Floyd (algunos temas de ‘Atom Heart Mother’, sobre todo), con un piano prodigioso. Y después, otro rock poderoso, ‘Handful Of Glass’, con un gran solo breve de Rendel. ‘Devonshire Street Wl’, es un tema original, lleno de cambios de ritmo, y de nuevo cuenta con un buen trabajo de Rendel… y da paso a ‘X’, instrumental que cierra el disco, para lucimiento de la salvaje guitarra de un Rendel impecable.

Si hasta aquí el disco era imprescindible, debemos agradecer a Second Battle su reedición, con impagables temas extras que no sólo mejoran el disco original, sino que lo convierten en uno de los mejores ejemplos de psicodelia jamás grabados. Desde los dos breves instrumentales que continúan el camino marcado por ‘X’, que son ‘Y’ (impecable rock con toques jazzísticos, que incluso por momentos recuerda al mítico ‘Take Five’ de Brubeck) y ‘Z’ (oscuro hard progesivo), ambos, como ‘X’, para el lucimiento de Rendel. Pero aún más interesante es la versión completa de ‘Flash’, uno de los mejores temas de su tiempo, incomprensiblemente inédita. Se trata de un largo tema de más de 24 minutos impecable, que no deja ni un momento de respiro. Lleno de cambios, el tema se convierte en uno de los más hermosos collages sonoros de la historia del rock. Sonidos que van desde The Kinks a los Floyd, pasando por los Yarbirds, Zappa o compositores de música clásica. De nuevo hay que resaltar a un Rendel y a un Werner en continuo estado de gracia, bien secundado por una sección rítmica que hace gala de un abanico de recursos infinito. Increíble.

Para cerrar el álbum, cuatro tomas alternativas de temas de la edición original: ‘The Executioner’, ‘Handful Of Glass’, ‘That’s You’, en sendas versiones instrumentales, y ‘Dirty Yellow Mist’, en casi la mitad de duración y con letras alternativas.La banda se desintegró tras la grabación de este álbum, pero aun podemos disfrutar de esta obra de arte.

Reseña de Jano

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