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Listening Vanguard 1968/Vanguard/Akarma 2000 |
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Este disco, repito, es realmente bueno, yo diría incluso que de los mejores de la década. Lo tiene todo: fuerza cuando hace falta, melodías verdaderamente bonitas y una ejecución perfecta de todos sus músicos. En el centro de todo: los increibles punteos de guitarra de Malick y el envolvente órgano de Tschudin, siempre al servicio de temas construidos de forma milimétrica y con un lirismo extraordinario. Se inicia el disco con “You're Not There”. Abre un organo Hammond que suena a gloría para después entrar rápidamente la batería y el resto de la banda. Ernie Kamanis tiene una buena voz y lleva a la perfección el tema, apoyado en el estribillo por los coros de Tschudin. El largo solo de guitarra de este tema ya es suficiente muestra de la maestría de Malick, guitarrista a la altura de los mejores. Nunca me cansaría de escuchar este solo. Como en todo el disco podemos disfrutar de un gran juego de órgano y guitarra. Es éste un tema impresionante que quedará como unas de las cumbres del rock ácido. Le sigue “Laugh at the stars”, un tema más suave y con más presencia del Hammond, con un estribillo precioso y nuevamente un solo de guitarra de muerte. “9/8 song” es un tema más experimental. En éste canta Tschudin y también toca el piano eléctrico, órgano y el vibráfono. Un corte muy a lo jazz que cuenta con unas improvisaciones de piano geniales. Le sigue “Stoned is”, otro gran tema, un medio tiempo que de solo escucharlo te puede colocar...Con un organo omnipresente siempre apoyado por los punteos de Malick y una voz absolutamente fumeta. Brutal el bajo (como en todo el disco) que se marca un solo impresionante al final del tema. “Fogert iy, Man!” y “I Can Teach you”, dos canciónes que adelantan muchos de los sonidos de los 70, con un marcado aire funk. “So Happy”, es el tema más típicamente sixtie del disco, con una melodía deliciosa. Después “Cuando”, que es la broma del disco, cantada en un español horroso pero con encanto. Con “Baby: Where are you” volvemos al hard rock ácido de fuertes guitarras y órgano. Otro tema que te dejará para el arrastre. Tras la breve instrumental “Fantasy” llegamos al cierre del disco, el corte más cañero de todos: “See you again”, aquí toca la guitarra rítmica Kamanis que en esta ocasión ha intercambiado su batería con Tschudin. Abre la guitarra punteando y no deja de sonar en todo su minutaje. Es casi un instrumental sembrado de pequeños solos bestiales por parte de todos ellos. Un cierre sin duda perfecto para un disco totalmente imprescindible.
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Reseña de Wilfred |
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