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Irish Coffee |
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Triangle (1972) / Akarma (2002) |
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Irish Coffee (en un comienzo llamados The Voodoos) eran William Souffreau a la voz y guitarra rítmica, Hugo Verhoye a la batería, Luc De Clus guitarra solista, Stanny Van Veer con el órgano Hammond y Franky Cooreman al bajo. Como decíamos su único disco en los 70 (han sacado otro hace poco) solo puede calificarse como obra maestra, puro y duro rock con toda la magia de aquella época, algo que ya se hace evidente desde la primera escucha cuando abre “Can't Take it” con una guitarra fuerte y laberíntica creando figuras en el aire. La voz de Souffreau es potente, alejada de los típicos gallitos que se hicieron tan comunes en el hard rock de la época. Su gran voz queda envuelta en una base rítmica aplastante, un órgano espectacular y una guitarra simplemente genial. Una gran entrada al disco. “The beginining of the end”, segundo corte es una poderosa balada para nada almibanada sino que va cargándose de energía desde el momentoe en que la guitarra de De Luc hace su entrada con una melodía que pone los pelos de punta. Souffreau se encarga de emocionarnos más aun con un estribillo impactante. Un solo de guitarra maravilloso para ir terminando. “When the winter comes” es otro medio tiempo con melodías vocales preciosas un fondo de órgano que da una gran profundidad. “The Show 1”, rompe de pronto con un ritmo setentero absolutamente contagioso, un tema fuerte que sirve de enlace con “The Show 2”, más fuerte aun, rápido y rockero hasta la médula. Aquí se deja ver cierta raiz soul, pero mezclada a la perfección con un el espíritu del hard rock de principios de los 70. “Hear me”, otro tema vertiginoso con una guitarra afilada e incansable que cruza todo el tema combinándose con el órgano e impulsado por una base rítmica poderosa, un estribillo de esos inolvidables y un solo de organo más que efectivo. “A day like today” comienza de forma lenta, con la gran voz de Souffreau, entra una linea de bajo buenísima que lleva de pronto a la potente sección central, al final vuelve la tranquilidad. “I'm lost” último tema y el mejor del disco para el que esto escribe, y yo diría que simplemente una de los mejores canciones de todos los tiempos, emocionante de principio a fin y memorable en todos sus detalles, un órgano maravilloso combinandose con una guitarra que lo da todo. La melodía de voz es simplemente sublime. Imprescindible, imprescindible e imprescindible.
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Reseña de Wilfred |
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