Hawkwind “Hall of the Mountain Grill”

EMI (1974)


Este es el inicio de la segunda etapa de Hawkwind, algo más calmada respecto a la vertiginosa ascención psicotrónica culminada en el monumental directo del 73: “Space Ritual”. Quizás este disco en vivo significó una especie de catarsis que les hizo llegar a las cotas más altas de experimentalismo sonoro hasta dejarles satisfechos. Eso no quiere decir que dejaran de ser los reyes del space rock más lisérgico, pero se les nota un especial esmero por sonar más “progresivos”, o incluso rockeros, que como meros lunáticos desatados e impregnados en substancias psicodélicas. Por mi parte me atrevo a afirmar que este “Hall of the Mountain Grill” es su mejor disco, lo cual es decir mucho tras las verdaderas obras maestras editadas con anterioridad por el grupo.

La formación de 1974 estaba compuesta por el capitan Dave Brock a la guitarra solista, 12 cuerdas, sintetizador, órgano y voz. Lemmy al bajo y voz. Simon House (proveniente de los míticos High Tide) al sintetizador, melotrón y violín. Nik Turner al saxo, oboe, flauta y voz. Del Dettmar al órgano, sintetizador y kalimba. Cerraba la tripulación Simon King a la batería y percusión.

Quizás una de las razones para este acercamiento al rock progresivo fuera el hecho del abandono de la banda de Dik Mik, responsable del generador electrónico de sonido que tanto usaran y abusaran en sus anteriores discos y que en parte definiera su música hasta ese momento. Con la capital llegada de Simon House entra un músico más centrado en la melodías que en los efectismos psicodélicos. Éste introduce el melotrón, el órgano Hammond y el violín en la banda, lo cual aporta mucha más profundidad a sus composiciones. Aunque es verdad que siguen haciendo aparición los típicos efectos espaciales “made in Hawkwind”, éstos pierden algo de importancia para dar paso a las atmósferas creadas por los mismos instrumentos ( aun habiendo sintetizadores estos suenan más orgánicos que el generador de sonido). Hay también menos trabajo de producción, no por casualidad dos de los temas del disco (quinto y último) están registrados en estudio-directo. Hay también más participación de todos los músicos, algo que se nota en el resultado general, pero todos siempre aunados por el genial Dave Brock.

El inicio del disco con “The Psychedelic Warlords (Disappear in Smoke)” es algo que se hace inolvidable para todo el que quede atrapado por este grupo. Es un tema impresionante sobretodo a su melodía vocal, trabajo a duo de Brock y Lemmy. La parte instrumental queda envuelta por el melotron de House (instrumento muy usado también en ese momento por grupos capitales del progresivo como King Crimson). Sin hacer solos, la guitarra es apenas rasgada y apoyada por el saxo, sintetizadores y melotron. El efecto creado en conjunto es una maravilla. Tras esto llega “Wind of change”, excelente instrumental que otra vez sirve de plataforma para el talento de Simon House, especialmente gracias a su violín. “D-Rider” es un tema compuesto por Nik Turner y uno de los mejores del disco. Otra vez Brock pone los pelos de punta con su voz y su guitarra, mientras Turner lanza notas con el saxo y los sintetizadores producen efectos sonoros alucinantes. “Web Weaver” es un tema muy evocador que se inicia con acústica y piano, para después, casi al final, convertirse en una orgía de pura psicodelia. “You'd Better Believe it”, siguiente corte, es una de las cumbres de Hawkwind, siete minutos de chirriante hard rock espacial. Otra vez tremenda la conjunción de voces de Brock y Lemmy mientras la batería de Simon King atrona. De pronto nos vemos inmersos en una ola de sonido que nos envuelve con colores cósmicos y mucha velocidad. Es impresionante la capacidad de sumar instrumentos de Hawkwind creando una subida de tensión que llega más y más arriba hasta el orgasmo. “Hall of the Mountain Grill” es un bello instrumental obra de Simon House donde vuelve a dar rienda suelta a su maestría a la hora de crear atmósferas. Tras esto rompe de pronto el tremendo “Lost Johnny”, tema de Lemmy ( casi interpretado exclusivamente por él) y Mick Farren que sirve como anticipo del sonido de los Motorhead del “On Parole”, pero hecho todavía con el sello Hawkwind. “Goat Willow”, otro instrumental, esta vez obra de Dettmar, sirve de introducción a “Paradox”, otro impresionante tema (grabado en directo en el estudio) muy rockero, donde destaca ante todo los terribles toques de bajo de Lemmy.

En suma, un disco crucial en la carrera de Hawkwind e imprescindible para comprender los fundamentos del space rock.


Reseña de Wilfred

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