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Hard psicodelia: visión tormentosa Por Antonio Ramirez
“¡Eso es una pelea de gatos!”. Eso decía mi padre cuando en mis años mozos le llegaba “Purple Haze” a través de las paredes de mi habitación. En principio pudiera sorprender que a alguien de una generación contemporánea a los músicos que hacían esta música, como es el caso de gente de la edad de mi padre, se escandalice por esas guitarras y ritmos, pero quizás haya que comprender que salvo por un breve periodo que cubre unos años, aproximadamente 1967/1973 (y seguramente era algo relacionado con el consumo de drogas...), este sonido solo ha gustado a un sector muy minoritario de gente. La hard psicodelia, heavy psych, o como queramos definarla, se la puede considerar una actitud más que un estilo, muchos grupos de rock han entrado y salido de este tipo de sonido desde los tiempos en que Hendrix o Randy Holden demostraran las posibilidades de expresión de la pura energía eléctrica convertida en música. En este artículo intentaremos hacer un somero repaso de este rasgo musical que atraviesa el rock desde finales de los 60 hasta nuestros días, y que aunque pueda parecer desaparecido durante temporadas de pronto resurge con fuerza, para volver a ocultarse otra vez. Capitulo 1. El garage rock, o el arte de expresar la rabia
Pero estos aparatos, que incluían también los diferentes amplificadores a válvulas (que en esa época se hacían a mano), podían ser bastante caros para el bolsillo de un chaval de clase media de la época que deseara emular a sus nuevos ídolos. Por lo tanto, a esta repentina explosión de distorsión debemos sumarle otro factor que normalmente no se tiene muy en cuenta a la hora de analizar la mutación de la música popular de esta época, pero que sin duda fue crucial, esto es, la escasez de dinero y medios de una gran cantidad de grupos que a uno u otro lado del atlántico, y pronto en el resto del mundo, querían imitar los sonidos de grupos que si tenían mucho dinero a su disposición. Así pues, la falta de medios de estos grupos, que se vinieron a llamar de garage (por el hecho de que normalmente se juntaban para ensayar en los garages de sus casas), influyó en una serie de cuestiones importantes, pero sobretodo en uno primordial: poco dinero para gastar suponía que la tecnología usada para tocar música (y ya no digamos para grabarla) se abarataba, bajando así considerablemente lo que en ése momento se consideraba buena calidad de sonido. Llegado a unos extremos, los pedales, amplificadores e incluso los mismos instrumentos eran ingeniosamente construidos por los propios músicos. Todo esto se manifestó en una inevitable crudeza en el sonido (sobretodo en los discos grabados de cualquier manera en cuatro pistas, normalmente en mono, y con una producción inexistente) y que pronto se convirtió, quizás por resignación, en una absoluta falta de interés por sonar mínimamente limpios y "comerciales", ya que tal suciedad en el sonido empezó a relacionarse con la expresión de los sentimientos de alienación y rabia sempiternos a la juventud de todas las épocas, incluyendo aquí tanto a los músicos como a su público. Así pues, lo que empezó siendo limitación pasó a ser cualidad e hizo surgir una generación de músicos menos preocupados por gustar fabricando meras canciones pegadizas y “biensonantes” que por expresarse a través de la pura energía eléctrica con rabia y rítmica compulsiva...lo que llegó a convertirse en una verdadera forma de arte popular, además de una excusa perfecta para pasarlo bien, ligar y hacer el cafre a gusto. Aquí el dinero era lo de menos.
Las bandas más conocidas de este movimiento, como los citados The Sonics y otros como Wailers, Count five, The Standells, Barbarians, etc, etc, solo fueron la superficie de un movimiento gigantesco y que ha dejado un inmenso rastro de oscuros lp's, singles y acetatos privados, sin contar toda la música que no pudo quedar registrada en su momento. Capítulo 2. Llega la Psicodelia Paralelamente al garage había surgido otro movimiento musical que también tenía una base eléctrica, aunque más disipada, se trataba de la psicodelia y el rock ácido que numerosos grupos, especialmente en California y Londres, estaban empezando a crear como de la nada desde mediados de los 60. En este caso se trataba de grupos fuertemente influidos por los efectos derivados del consumo de drogas psicotrópicas, la espiritualidad oriental, el esoterismo, en algunos casos la política y, en lo que respecta a lo musical, el lirismo de Bob Dylan, las invenciones lisérgicas de los Beatles y otras cosas como la música hindú o el jazz. En un principio era algo muy relacionado con el folk o el blues, como lo demuestra los primeros temas de Grateful Dead o Jefferson Airplane, y era un movimiento algo más intelectual, más apto que el garage para crear un espacio cultural amplio y con desarrollo, ya que la psicodelia fue en un comienzo un modo de vida que abarcaba la cultura en su totalidad. Cuando ambos estilos se cruzaron se provocó una intensa electrificación en muchos grupos con aspiraciones psicodélicas, lo que hizo que surgieran muchos grupos que si bien eran garageros (fuertemente rítmicos y de sonido sucio) tuvieran una intención muy lisérgica, lo cual comenzó a dar resultados explosivos en intensidad y a la vez terriblemente evocadores. Para ello fue crucial la poderosa inventiva de The Beatles, con temas como "Day Tripper", "Rain" o "Taxman", canciones que estaban un paso más allá de todo lo demás y que resultaron imprescindibles para aunar todos estos sonidos eléctricos fuertes y provocar el surgimiento de algo que con el tiempo se ha venido a llamar hard psicodelia, heavy psych, etc. Así pues, el garage inició el gusto por la distorsión y la psicodelia terminó por dar forma a toda esta energía. En inglaterra muchos grupos mods y beats pasaron a psicodelizarse abiertamente dando a bandas como Pretty Things, Les Fleur de Lys o The Creation, abriendo camino para un movimiento enorme. Aquí la psicodelia se manifestaría de otra manera, los músicos eran mucho más refinados, no solo en su sonido sino también en su estética, con lo cual en 1966 era facil encontrarse en Londres a muchos hippies con traje. En USA salieron gente como Chocolate Watchband, The Seeds, The litter, Sons of Adam, Twentieth Century Zoo, The other half, y un innumerable etcétera, todos practicaban un rock con una clara y fuerte base de garage, pero que multiplicaba por mil la intensidad en las guitarras, sobretodo en unos solos asombrosos e inéditos hasta el momento, acompañándose de efectos de sonido artesanales, Farfisas u Hammonds saturados al máximo y todo ello para envolver unas letras alucinadas. Son discos de una fase intermedia que bebe a la vez de esas dos fuentes y que dejó discos fabulosos que resultan difíciles de clasificar, de una frescura irrepetible. Cuando uno escucha esto se da cuenta de hasta que punto se estaba inventando un sonido de la nada.
Algunos grupos como Jefferson Airplane, Country Joe and the fish u otros que surgían como pudiera ser Steppenwolf, más establecidos dentro del negocio discográfico (al menos durante un tiempo), empezaron a acusar también esta influencia en sus composiciones, como demuestra un tema como "Wild time" de Jefferson Airplane o “The Pusher” de Steppenwolf, terriblemente guitarreros y ácidos y que sin embargo fueron de un relativo éxito en las listas de ventas. Otros grupos que hacían un sonido muy potente y más claramente basados en el blues (muy intensificado), llamados de hard rock, también echaban mano de vez en cuando de guitarras extraordinariamente ácidas y algunas otras de las características de la psicodelia más dura. Que decir de algunos temas de Grand funk, con una guitarra que es tan sulfurante como la de cualquier otro grupo considerado de hard psicodelia. El hecho es que no se había establecido aun esa especie de etiqueta consciente que parece tan característica del rock. Era una época de libertad en experimentación y si se ve desde aquí parece como si los músicos hubieran tenido carta blanca para hacer lo que querían, quizás porque gran parte del público así lo pedía, algo que provocó verdaderas maravillas. Había una línea que los grupos cruzaban constantemente del hard rock a la psicodelia, de la psicodelia al hard rock, e incluso del Jazz rock a lo psicodelico y viceversa, como ocurría en los primeros discos la Mahavishnu Orchestra y otros como por ejemplo Frank Zappa. Y en este terreno intermedio se movieron muchas bandas realizando discos fascinantes e inclasificables pero que ante todo tenían a la guitarra eléctrica como base principal y una total preocupación por explorar la electricidad que salía por sus altavoces. El paradigma serán los Blue Cheer, de un sonido cavernicola, muy duro, pero que no hace ascos a los momentos psicodélicos y las guitarras ácidas envolventes. Así, cantidad de bandas de hard rock e incluso blues rock harán discos en los que dificilmente no indentificaremos gotas de hard psico, como es el caso de Groundhogs, que en su “Split” dejarán ver el lado más ácido del grupo, y algo así ocurrió con Ten Years After, con un muy psicodélico “Watt”. Grupos que despues tendrían un éxito abrumador empezaron así. Es el caso de Iron Butterfly, que en su magnífico disco del 68, “Heavy”, se decantan por una psicodelia durísima y de ambientes opresivos. En temas de este disco, como “You can‘t win” o “Possession”, la guitarra suena afilada, mezclándose con un órgano atronador, lejos aun del éxito eran un grupo que sonaba plenamente underground. Otro tanto ocurrió con The Amboy Dukes, grupo donde tocaba un jovensísimo Ted Nugent y que practicaba una psicodelia bastante rockera que muchos han considerado pre-heavy rock. En mi opinión, los grupos más interesantes en lo que se refiere al uso exhaustivo y obsesivo de la guitarra son aquellos de segunda línea (en lo referente al mercado, claro está) y que estando al margen de limitaciones de ningún tipo (a veces grababan para los amigos por puro gusto) sacaban unos discos realmente brutales, con unas guitarras al límite y que en ese momento debían sonar de otro mundo.
Más al norte, en la zona de Boston, salen algunos grupos que forman lo que se vino a llamar el Bosstown sound. Algunos son suaves y prototipìcamente psicodélicos, otros como Listening o Ultimate Spinach sacan a relucir un sonido también psico pero muy fuerte y vibrante, especialmente los Listening que sacan un único disco que será de pura y magnífica psicodelia guitarrera, una obra de arte. Temas de este disco, como “You're not there”, llegaron ser versionados por otros grupos de hard psicodelia del mismo momento, como los Odissey. En Detroit, un lugar especialmente dado a sonidos fuertes, surgen los SRC, grupo que en su primer disco ofrece una de las guitarras más ácidas y afiladas de la historia del rock. Otros grupos como Stooges están en ese mismo instante inventando un sonido que despues se relacionará con el punk, pero que en realidad era un rock ácido muy oscuro que en momentos entra en la psicodelia. Más tarde surgirían otros grupos fuertemente ácidos por allí, como los fabulosos Third Power. En New York, Steve Morgen graba un disco que es otra muestra destacable de hard psicodelia underground, de hecho una de las cimas del género. En Canada, ahora joya para coleccionistas, sale el disco de los Bent wind, otro exponente de guitarras saturadas al máximo, con un sonido sucio y fuzz de los que dejan para al arrastre. De Canada habían salido también los Plastic Cloud, que habían grabado una maravilla de LP con una de las guitarras más fuzz jamás grabadas, con temas inolvidables como “Shadows Of Your Mind”. Este grupo puede considerarse paradigma de otros muchos grupos que si bien echaban mano de las guitarras fuzzeadas al máximo tenían un contrapunto en las bonitas melodías y las voces angelicales que se mezclaban como si tal cosa. Tras esta increible etapa de los dos o tres últimos años de la década, de una fertilidad e invención extraordinaria, comienzan unos años 70 que también darán muchas obras maestras, pero que marcan ya cierta decadencia. En los primeros años de esta década, hasta proximadamente su mitad, van saliendo grupos por todo el mundo que apuntan a la hard psicodelia. Son grupos ya más autoconscientes de lo que hacen, practican un sonido duro a la vez que ácido, que incluso en ese momento ya empieza a ser para un público muy minoritario.
La mayoría de estos grupos no pueden ser considerados de estricta hard psicodelia, ya que no ponían limites estilísticos en lo que hacían, pero precisamente por eso no dejaban de cruzarse con la hard psico. Sin embargo hacia 1973/74 eclosionan bandas como JPT Scare Band o Thruth and Janey, monstruos del rock ácido más cañero y que si son conscientemente autores de una hard psico, ya menos lisérgica pero de una intensidad infinita. Ambos grupos se moveran en los márgenes del underground siendo casi desconocidos hasta hace poco gracias a algunas reediciones. Capítulo 3. Años 80 y en adelante. A partir de mediados de la década de los 80, en mitad de una decadencia generalizada en el rock y bajo el dominio del la música disco y pop más insoportable, comienza un movimiento revival de sonidos sesenteros. El garage vuelve de pronto a hacer furor (en un nivel marginal de público se entiende) en sitios como Estados Unidos, Holanda, Suecia, Inglaterra, etc. A este revival garagero le acompaña otro movimiento que revisiona la psicodelia a muchos niveles. Desde un rock opiáceo a lo Velvet/Stooges como pudieran ser los Spacemen 3 o Thee Hypnotics, a una psico más suave: Los negativos aquí en España por ejemplo, a una hard psico absolutamente revitalizada. Esto último fue provocado sobretodo por un personaje imprescindible en este regreso de las guitarras a lo hendrix, cintas al revés y toda la parafernalia lisérgica. Nos referimos a Nick Saloman, un verdadero hombre orquesta de la hard psicodelia que con su grupo Bevis Frond dejó asentada las bases para el renacer del estilo. Sus primeros discos están grabados con él como exclusivo músico: lo toca absolutamente todo, aunque sea la guitarra verdaderamente lo suyo. Además graba con un estudio casero, lo que transmite a estas primeras grabaciones un halo de marginalidad puramente underground que podrá echar para atrás a más de uno, pero que para el que esto escribe es todo un placer. Sin duda, su etapa de 1988/90 es la mejor, discos como “Tryptich” están ahí como prueba.
A finales de los 80 y comienzos de los 90, el llamado grunge rock dejará abierto el camino para el regreso de los sonidos más setenteros, volviendo así un rock pesado y de fuertes guitarras. Formaciones como Alice in chains, Soundgarden o Screaming Trees incluirán asiduamente en sus temas unas guitarras muy ácidas, metiendose en ocasiones directamente en la hard psico. Estos grupos, más la influencia sumergida de Bevis Frond, Sun Dial y otros grupos más desconocidos como Outskirts Of Infinity, tendrán mucho que ver en el asentimiento de unnuevo rock de calars influencias setentera. Ahi tenemos a los primeros Monster Magnet, que en plenos años 90 se lanzarán a grabar canciones de mas de 20 minutos, claramentes influidas por Hawkwind y otros grupos de rock spacial y hard psico, algo que era impensable unos años antes. Monster Magnet y sobretodo otra banda de enorme éxito: Kyuss, hicieron explotar de pronto un interés generalizado por el rock más lisérgico de los 70. Por un lado se revisionó el legado de monstruos como Black Sabbath, Pentagram o Buffalo, es decir el rock más pesado (aunque también progresivo) de los primeros 70 y por otro el rock ácido y hard psico de Blue cheer, Hendrix, Holden, etc. El resultado fue infinidad de grupos (unos mejores y otros decididamente mediocres) que se vinieron a integrar en un nuevo estilo llamado stoner rock.
No sabemos cual es el futuro de todos estos sonidos. En el rock suele haber ciertos movimientos cíclicos y sin duda llegará un momento que toda esta actividad se calme y parezca desaparecer. Pero eso solo será la mera apariencia, la década de los 60 y 70 han demostrado ser un punto focal en la música popular, hacia estas décadas se suele poner la mirada cada vez que la inspiración falla, aparte de eso siempre habrá locos que no dejen de apasionarse por una música alienígena que para muchos es puro ruido o que incluso se asemeja al resultado de una pelea de gatos... |
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