|
Las visiones de Philip K. Dick "Hay otros mundos, pero están en este ." Paul Eluard |
|
|
|
En una etapa inicial y en forma de cuentos escritos a una increible velocidad, según se dice, impulsada por la estimulación de la bezendrina, nos encontramos un joven Dick decidido a tocar temas efectivamente más que tratados dentro del género, realmente tópicos, pero que bajo su escrutinio se volverán insólitos y cargados de una tensión practicamente desconocida en otros autores del momento. La exploración interplanetaria, la invasión de alienígenas, la amenaza mutante o los poderes psíquicos, entre otros temas clásicos, cobran un sentido tenebrosamente premonitorio, amenazante y que no disimula en numerosas ocasiones una pesimista critica social. No en vano comienza a escribir y publicar en la década de los 50 y Estados Unidos se halla inmerso en una escalada armamentística sin precedentes y una campaña de ofensiva contra el enemigo comunista dentro y fuera de sus fronteras en la que no ahorrará recursos represivos. Esto dotó a la época de un ambiente de pre-guerra que se ve reflejado de diferentes maneras en la sociedad americana y del resto del mundo. Naturalmente esto también ocurrirá con los escritos de Dick. Por esa época vive en la tradicionalmente progresista ciudad de Berkeley, puerto seguro para beatniks, intelectuales de izquierdas, estudiantes radicales, locos varios y una variopinta población de aspirantes a revolucionarios que comenzarán a ensayar una micro-sociedad que verá su explosiva expansión a mediados de los 60. Esto no podrá dejar de influir en él, en su manera de pensar, de ser, y se convertirá, según su propia confesión, en un típico lugareño que habitará Berkeley y la zona de la baja California como un universo cerrado, fuente casi exclusiva de todos los conocimientos y vivencias que marcarán fuertemente sus historias. |
|
Así, desde sus primeros cuentos, publicados en revistas del género como Plan et Stories, Future ,If o Galaxy a lo largo de toda la década de los 50, Dick nos va proponiendo temas que van a perfilar un estilo que con el tiempo será inconfundible y único en el campo de la ciencia-ficcion y la literatura en general. Cuentos como Un mundo de talentos , La segunda variedad o El hombre dorado destacan no ya por su calidad, también por un inusitado derroche inventivo. Todos estos cuentos son como ensayos para temas que nuestro autor desarrollará posteriormente. Son escritos de 15 o 20 páginas, que son ya, en muchos casos, pequeñas obras maestra donde Dick va mostrando que es primordialmente un autor de ideas, y estas le harán merecedor por parte de la crítica de títulos como irracional, metafísico y hermético. |
|
No será un escritor virtuoso ni se preocupará excesivamente por el estilo. Pero aunque su lenguaje es austero, jugará a veces con recursos literarios infrecuentes en el género, como el punto de vista múltiple para diferentes personajes de un mismo relato, o la confusión narrativa utilizada en una historia que se caracteriza precisamente por la desintegración de la realidad. En su primer libro, Lotería solar (1955 , encontramos un Dick especialmente dinámico, que no ahorra recursos para hacer una novela entretenida, repleta de sorpresas; pero este será un restilo que irá abandonando en el futuro, decantándose por una prosa que aunque directa, parca podríamos decir, nos introduce en un escenario poco definido y una narración introspectiva, donde ocurren pocas cosas en el sentido corriente. En este primer libro aparecerá uno de los principales temas dickianos, que ya fué ensayado en algunos cuentos como La segunda variedad: nos referimos a la paranoia . Según palabras del mismo Dick: "Creo que la paranoia , en algunos aspectos , es la evolución en los tiempos modernos de un antiguo y arcáico sentido que los animales de presa todavía poseen : un sentido que les advierte de que están siendo observados... Estoy diciendo que la paranoia es un sentido atávic . Es un sentido persistente, que tuvimos hace mucho tiempo, cuando éramos , o nuestros antepasados eran, muy vulnerables a los depredadores, y este sentido les advertía de que estaban siendo observados, y eran observados por algo que probablemente, iba a atacarles... Mis personajes poseen a menudo ese sentido..." Será la paranoia, pues, el eje de muchas de sus novelas, una paranoia desveladora que no será una enfermedad, un mero desorden mental; será en cambio la llave que revelará al protagonista que algo no marcha bien, que todos a su alrededor participan de un mundo que por alguna razón es falso, ilusorio... Será este el tema central de Un ojo en el cielo (1957) o la simplemente genial Tiempo desarticulado (1959) donde la paranoia es la reveladora de un mundo construido especialmente para la manipulación de su personaje, que llegará a la verdad tras múltiples señales. Y es ésta la situación clave de toda la literatura de Dick: el momento en que somos conscientes de la verdad en su forma oculta, el momento que descubrimos qué somos, cuando todos lo velos caen y la verdad desnuda se nos presenta en toda su crudeza. El personaje dickiano se plantea el reto de desnudar la realidad a costa de su identidad, su salud mental, un entorno reconocible ... porque ya nada es igual después de esas pequeñas señales que se encuentra en su camino, pistas de la falsedad de un mundo que hasta un momento antes no se le ocurría cuestionar. Aquí Dick juega con su tan apreciada idea de los mundos paralelos, ya sean creados artificialmente o que literalmente coexisten en dimensiones diferentes y que por una u otra razón toman contacto. Una situación extrema donde los personajes sienten que son vapuleados por una realidad incomprensible . |
|
|
|
Encontramos un magistral ejemplo en El hombre en el castillo (1962) una de sus más conocidas novelas. En ella se nos ofrece un relato donde alemanes y japoneses han ganado la segunda guerra mundial y mantienen un régimen totalitario, sin embargo el I-ching o libro de los cambios revela que esto no es así, que por alguna razón eso no es real. Varios protagonistas se embarcan en la búsqueda de alguien que ha escrito un libro donde se describe un mundo donde fueron derrotadas las fuerza del eje; intuyen, cada uno a su manera, que esta es la verdad. Este novela fue escrita según el propio Dick siguiendo las indicaciones del I - ching, libro chino milenario muy seguido y estudiado en la década de los sesenta. El escritor siguió sus indicaciones, construyéndose la trama según las interpretaciones que este hacía de las contestaciones del libro-oráculo. El resultado es una magnífica novela con situaciones verdaderamente inolvidables. Sin embargo Dick no es un autor que se caracterice por dejar todo atado. Presenta ideas que son como estados de ánimo, alucinatorios en su mayoría, difíciles de precisar... pero que no por eso carentes de fuerza, siendo esta una de las razones que lo hacen especial: un aluvión de ideas que nos llega , que podemos ver germinar en nuestra propia imaginación, que terminamos por identificar en fenómenos de esta realidad precaria, segmentada y artificial que vivimos cotidianamente. Por eso la dificultad de argumentar que Dick hace una literatura evasiva o simplemente fantástica, a la manera de la mayoría de sus compañeros en el campo de la ciencia-ficción, y por ello que fuera tan bien acogido entre aquellos que exploraban las drogas psiquedélicas. Sus obras tratan aspectos de la realidad que difícilmente podrían ser examinados de otra manera, y que encuentran en este género un resorte optimo sobre el que desarrollarse. Aquí coexisten la especulación filosófica con las experiencias de lo cotidiano, la crítica social con la pura invención de mundos imposibles, así como la siempre posible trasgresión de las aparentes reglas físicas y naturales que rigen lo real. Con Dick la ciencia-ficción llega a un poética que solo encontraremos raramente en otros autores del género, como Stanislaw Lem y pocos mas, una poética producto del constante cuestionamiento de lo que solemos denominar realidad, del constante esfuerzo por saber lo que esconde. Ahí tenemos Ubick (1969) , novela con tantos detractores como fervientes defensores. Es este un libro que tiene el caos y el proceso entrópico como argumento absoluto, una entropía que con un poco de miras podemos distinguir a nuestro alrededor y que Dick supo expresar de forma aterradora. Es una novela muy criticada por su confusión argumental y aunque para muchos representa la cumbre de su obra si es verdad, en nuestra opinión, que hay otras mucho mejores . |
|
Es a finales de los sesenta cuando Dick se embarca en otro de sus periodos temáticos mas reconocibles, nos referimos a su aportación sobre los androides y la inteligencia artificial: los simulacros. En una serie de novelas, revisa ( y transforma ) este tema clásico del género, esto le llevará a una incisiva investigación sobre la identidad, la empatía, la muerte, la naturaleza de lo humano. Los simulacros son creaciones de avanzada tecnología, aparentemente son humanos, comparten casi todas sus cualidades superándolas en muchos casos ... pero hay un inconveniente clave: la ciencia no es infalible y su vida se ve limitada drásticamente. El simulacro siente y vive como un humano, y en muchos casos cree ser un humano. Pero cuando descubre su verdadera naturaleza es consciente de una futura y prematura muerte, absolutamente injusta, así como de lo absurdo de su vida. Este es el contenido de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968 ), también lo es la reacción de los humanos ante la rebelión de lo que considera como meras maquinas a su servicio. |
|
En los años 70 comenzará, con Una mirada a la oscuridad (1977) un texto intensamente biográfico -con seguridad uno de sus mejores libros- una nueva etapa literaria. Es una emocionante novela que, según las propias palabras del autor, es un homenaje a todos sus amigos muertos o profundamente afectados por el consumo reiterativo de drogas. Sin embargo nunca se sirve de un mensaje moralista, mas bien es la expresión de la fatalidad, a lo griego, para aquellos que han decidido retar las convenciones de la moral dominante. Para ello se sirve del relato de la doble vida de un agente de policía infiltrado entre traficantes de drogas y su proceso esquizofrénico de identificación con su personalidad simulada y por último su absoluto desdoblamiento, vivirmdo ambas identidades de forma separada. No es un relato de ciencia-ficción, al menos en el sentido mas clásico ; de hecho es su libro mas realista de los escritos dentro del género. Como tampoco podrán definirse totalmente del género los siguientes trabajos a esta novela. Sería difícil decantarse por alguna etiqueta si ello fuera realmente necesario. Valis (1981), La invasión divina (1981) y la Transmigración de Timothy Archer (1982) forman una trilogía que sin tener verdadera continuidad establecen analogías y conexiones temáticas que la hacen una sola lectura. Será esto lo último que Dick publique, falleciendo estando la última en imprenta. Es complicado comentar el contenido de estos libros donde la política, las drogas, la religión, la locura y otros asuntos se mezclan para formar una cosmogonía única al servicio de una idea fija: demostrar que la realidad puede no ser lo que parece. |
|
|
|---|
|
Más complicado aun es presentar de una manera coherente el germen que produjo estos textos. Recurriremos a sus propias palabras: " A finales de febrero de 1974 , me administraron pentotal sódico antes de extraerme una muela del juicio cariada. Mas tarde aquel mismo día , una vez vuelto a mi casa pero aún profundamente bajo la influencia del medicamento , me vinieron los recuerdos en un relámpago tan breve como preciso. En un instante abrazé toda la visión, y casi tan aprisa ya la había rechazado ... pero no sin darme cuenta que lo que había desterrado de mis recuerdos profundos era auténtico .” A partir de aquí comienza lo que para muchos críticos supone la absoluta decadencia de Dick como escritor y su caída patente en la locura. La naturaleza de estos recuerdos y los innumerables análisis que de estos hace conforman esta serie de novelas que según el escritor intenta reflejar una profunda experiencia visionaria de carácter religioso. Es bien patente que estos textos son el desarrollo (radical) de todos sus temas anteriores. Se dice que Dick siempre escribía el mismo libro, puede ser verdad, pero este iba acumulando matices con los años y tomaba un cariz cada vez mas turbador. De esta esta trilogía nos centraremos en Valis, la mejor novela de Dick para el que esto escribe. Narra el encuentro entre Amacaballo Fat y el ente extraterrestre Valis. Se nos describe la gradual caída en la locura de Fat en un intento de comprender lo que ha experimentado, así pasaremos por infinidad de teorías cada vez mas retorcidas donde el gnosticismo, la ufología, las conspiraciones políticas de Richard Nixon se dan la mano. Aunque Amacaballo Fat tiene claros rasgos de Dick este se incluye tambien como personaje de la novela, siendo este uno de los aspectos mas extraños del libro. En conferencias y artículos nuestro autor se propone asegurar que muchos de los acontecimientos narrados en el libro son auténticos, directamente sacados de su vivencia y que estan plasmados tal cual. Forzará a críticos y lectores a tomar en consideración su locura, a decidir si se toman a risa sus desvaríos o si bien aceptarán entrar de lleno en una interpretación de lo real vertido sin reparos y por tanto seguir el juego a una lógica no ordinária. Compartir su delirio significa compartir sus obsesiones personales: desde Wagner, los poetas romanticos, hasta la figura del presidente de los EEUU, siempre tétrica y persistente en sus relatos. |
|
Dick siempre se confesó autodidacta. Abandonó la universidad para trabajar en una tienda y una emisora de radio. Sin embargo nunca abandonó sus indagaciones en filosofía , poesía , historia .... " Me interesé por primera vez por la filosofía en el Instituto cuando me di cuenta de que todo el espacio es lo mismo; es sólo el límite científico que lo abarca el que cambia. Tras esto me llegó la revelación (que más tarde encontré en Hume) de que la causalidad es una percepción en el observador y no un dato de la realidad externa. { ... } Gradualmente mi interés por la filosofía pasó a ser interés por la teología. Como los griegos antiguos yo soy un creyente del pampsiquismo. De todos los sistemas metafísicos de filosofía siento una gran afinidad por el de Spinoza, con su dicho " Deus sive substantia sive natura; para mí esto resume todo ( a saber "Dios es decir realidad es decir naturaleza" )”. Sin embargo, todas sus indagaciones en lo religioso están mezcladas con asuntos profanos y con teorias cuanto menos personales; el resultado es un conglomerado dificil de definir. Además su obsesión por la religión no está falta de un fino e irreverente humor, una ironía que impregna sus escritos y declaraciones:" Dios está tan cerca de nosotros como la porquería que llena nuestro cubo de la basura... para hablar con mayor exactitud, Dios es la porquería en el cubo de la basura". |
|
Así, leyendo sus historias en orden y teniendo en cuenta muchos detalles de su biografía, podemos ir comprendiendo, poco a poco, lo que parece la idea base de todos los libros de Dick, una idea obsesiva y alucinatoria que fué estableciendo la clave principal de sus últimos textos: la realidad puede cambiar sin nosotros percibirlo... y nosotros con ella. Según pensaba Dick, constantemente se producen cambios que crean diferentes líneas temporales, mundos paralelos; creemos vivir un tiempo real, pero este puede haber sido abandonado por lo que nuestro autor identifica como Dios o el Logos, es decir, la información viviente que da forma al Universo: todas las cosas y seres vivientes que contiene. Según nuestro autor, este universo fué habitado de nuevo por Dios a partir de 1974, coincidiendo con la caída de Richard Nixon. De no ser así un periodo de oscuridad hubiera caído irremisiblemente en el mundo. Con Nixon fenece lo que Dick denomina el Imperio, un regimen totalitario que había comenzado con el exterminio de los gnósticos por los cristianos de Roma y que, extendiéndose durante siglos, dió lugar a una larga guerra secreta por la realidad, por la sustancia de lo real y la vuelta de Dios. Tras este acontecimiento, el regreso del Logos, el universo se reordena y nada recordamos de un pasado bajo la sombra del Imperio. Pero según nuestro autor, por alguna oscura razón, le son transmitidos recuerdos de su existencia dentro del Imperio y entre otras cosas afirma que: " Creo que en este mundo anterior yo no he vivido mas allá de marzo de 1974. He caído, victima de una trampa de la policía, de una emboscada, de una redada . Afortunadamente, en este mundo que llamaré la pista B, y que es aquel en el que vivimos, he tenido mas suerte ". |
|
En suma, la obra de Dick resulta lo suficientemente perturbadora como para dejar indiferente a nadie. Algunos la encontrarán propia de un loco, otros de un visionario. Sea como sea, bajo sus textos hay un sutil crítica a los simulacros de la realidad que son tomados como verdaderos y a las mentiras de los sistemas totalitarios -incluido el capitalismo-. Su obra es mucho más que ciencia-ficción y que cualquier otro género. No es casualidad que haya caido bajo la mirada manipuladora de Hollywood, que hace de sus atormentados textos meras historias de entretenimiento. Por Antonio Ramírez. |
|
|
|
|