|
C. A. Quintet ‘Trip Thru Hell’ Por Jano Delgado |
|
Incluso hoy resulta extraño el poco éxito que tuvo este disco en el momento de su aparición, de hecho sólo vendió unas 500 copias durante el tiempo que la banda estuvo en activo. Sin embargo, nos encontramos ante uno de los mejores y más determinantes discos de la psicodelia americana, una obra maestra que roza la perfección. De hecho, hoy es un disco alabado por la crítica y un manjar para coleccionistas. Hoy es un disco tan mítico como el gran ‘Forever Changes’ de Love.
La banda C. A. Quintet nació en Minneapolis, hacia 1965, de la mano de los hermanos Ken y Jim Erwin, y sus comienzos fueron como banda de baile con ligeros coqueteos con el rhythm and blues, pero en algún momento entre 1966 y 1967 la banda dio un paso definitivo al sumergirse en el pantanoso terreno del underground, que dio como resultado este ‘Trip Thru Hell’. Anteriormente, la banda había grabado cuatro singles en 1967, con un éxito moderado. El interés de Ken por la música se remonta a sus escuchas de Buddy Holly a través de la radio, pero su tío, George ‘Pee Wee’ Edwin, era trompetista de una big band de jazz, él le dio su primera lección a la trompeta, aunque también tocaba la guitarra. Ambos, Jim y Ken empezaron tocando en school bands de R&B. Cuando Jim empezó a tocar el bajo, pensaron formar una banda, así nació C.A. Quintet. Naturalmente, aunque Ken tocaba la guitarra, la entrada en la banda de Tom Pohling a la guitarra solista y de Doug Reynolds a los teclados, le hizo dejar la guitarra. La primera formación de C.A. Quintet (el nombre sigue siendo un misterio incluso para el mismo Ken) incluía a Jim al bajo, Larry Honhart a la guitarra solista, Mike a los teclados, Paul Samuels a la batería y Ken a la guitarra rítmica y voces (ocasionalmente tocaba la trompeta). Fue Paul Samuels el que dio con Tom Pohling y Doug Reynolds, que formaban en una banda llamada Don E & The Coasters. Tom y Doug fueron las dos piezas fundamentales para que funcionase el engranaje a la perfección.
El éxito de estos singles lleva a C.A. Quintet al estudio a grabar lo que sería su primer (y último) LP. El resultado sería ‘Trip Thru Hell’ (‘Viaje a través del Infierno’), que sería grabado en los Dove Studios, en Bloomington (un suburbio de Minneapolis), en Minnesota. La formación es la de Tom Pohling a las guitarras, Jim Erwin al bajo, Doug Reynolds a los teclados, Ken Erwin a la trompeta, voces y líder del grupo (además del compositor de casi todos los temas propios de la banda) y Rick Johnson a la batería, si bien, la banda contó con ayudas externas, como la de Rick Patron (que realiza el solo de batería de la primera parte del tema que da nombre al álbum), Paul Samuels (batería en ‘Smooth As Silk’) y la corista Toni Crockett. El disco fue producido por Ken Erwin y tuvo como ingeniero de sonido a Steve Longman, un hombre que sería clave para el original sonido del disco y de la banda. El disco se grabó entre 1968 y 1969 y vio la luz en el verano de 1969. Difícil describir con palabras el contenido de este álbum, oscuro, mágico, de una extraña belleza… Adictivo. La banda cambia bastante de los primeros singles que grabaron al álbum ‘Trip Thru Hell’, si aquellos eran principalmente temas bailables de ritmo pegadizo, influenciados por los referentes musicales de Erwin, principalmente John Prine, Ray Charles o Screamin’ Jay Hawkins.
Lo primero que resalta del álbum es el ambiente, la atmósfera que reina a lo largo de todo el álbum (algo que se debe, al menos en parte, al brillante trabajo de Longman a los controles), una atmósfera que se puede casi palpar, algo beneficiado por el buen hacer de la banda, pero sobre todo de Tom Pohling y Jim Erwin (hermano de Ken y un bajista portentoso), que ayudan a crear esos ambientes, que termina de redondear la trompeta de Ken Erwin. La trompeta no era un instrumento muy frecuente en el rock de aquellos años, aunque la banda Love, de Arthur Lee, la usaba con frecuencia (excelentes trompetas las del mítico ‘Forever Changes’). La música del álbum, especialmente en las dos partes del tema que le da título, crea una maravillosa atmósfera, a veces siniestra, como si fuese la banda sonora de algún tipo de rito.
La
cara B, comienza con otro tema original, con el acertado título
de ‘Underground Music’, que comienza con un
riff impulsado por la trompeta de Ken, y al que sigue otro ritmo
y estribillo pegadizos, pero como en el anterior tema, el tema
se convierte en una jam session ácida, con un prodigioso
trabajo de Pohling a la guitarra, con un solo tremendamente
original. En los últimos segundos se vuelve al tema
principal. Una genialidad.
Para cerrar, nada mejor que ‘Trip Thru Hell, Part 2’, esta vez con letra y más breve. Las voces están grabadas de una forma muy original, con Ken y Toni Crockett apoyándose continuamente. Pronto vuelve al tema principal de la primera parte, pero con varios cambios de ritmo, como una especie de cocktail jazz, que antecede a una orgía de distorsión que viene a ser algo así como un final apocalíptico. Aun hoy resulta increíble que C.A. Quintet haya conjugado tantas ideas, y tan buenas, en menos de 30 minutos. Media hora que se me antoja no sólo imprescindible para entender la psicodelia americana de finales de los sesenta, sino que opino que ‘Trip Thru Hell’ es uno de los discos más asombrosos de la historia del rock, un disco en el que se une el espíritu psicodélico que afloró en el rock de la mano del ‘Revolver’ de The Beatles, y el rock y el soul más clásico, creando un cóctel explosivo que hará que continuamente encuentres cosas nuevas, pequeños detalles que habían pasado desapercibidos, hasta convertirse en uno de los favoritos de tu discoteca. Un disco completamente adictivo. El disco vendió realmente poco, de los 700 (más o menos) que salieron a la venta en 1969, sólo se vendieron 500 copias, pero el tiempo ha hecho que hoy no sólo sea considerado una obra maestra, sino que hoy es uno de los discos más caros que existen, su precio a día de hoy oscila entre los 2.000 y los 3.000 dólares, en la edición original de Candy Floss. Afortunadamente, el disco ha contado con varias re-ediciones, como la de UK Psycho 12 o la de France Eva, ambas en 1983, o la última de Sundazed, que contiene jugosos temas extras. La edición de vinilo de Sundazed, doble y muy trabajada, en la que participó el propio Ken Erwin, contiene entre otras joyas, los temas de sus tres singles anteriores a ‘Trip Thru Hell’, temas inéditos y tomas alternativas. El álbum de extras se abre con ‘Dr. Of Philosophy’, de Ken Erwin, que había sido la cara B del single de ‘Smooth As Silk’, y que es uno de los temas favoritos de su autor, y es comprensible, porque es una obra de arte.
‘I Shot The King’, de Ken Erwin, inédita, es un tema fascinante, toda una declaración de principios contra cualquier tipo de represión, de totalitarismo… Como también es inédita la tremenda ‘Fortune Teller’s Tale’, también de Ken Erwin, un típico producto de su tiempo, con pegadizo estribillo y estupendos arreglos musicales, especialmente los que protagoniza la trompeta de Ken. Fue grabada antes del LP. La cara B se inicia con ‘Sadie Lavone’ es otro magnífico tema de Ken Erwin, un medio tiempo de potentes riffs y un trabajo impecable de la sección rítmica, que en menos de tres minutos hace del tema principal una jam puramente ácida con breves solos de trompeta y guitarra… Basada en un viaje a California, previo paso por Las Vegas, donde Ken Erwin ganó en un casino. Otro tema inexplicablemente inédito.
Tras la salida de ‘Trip Thru Hell’, la banda siguió haciendo conciertos, pero el poco éxito hizo que algunos miembros lo dejasen, caso de Rick Johnson, que fue sustituido por Don Chapin, y el mismo Jim Erwin, cuyo lugar lo ocupó el propio Ken Erwin. Pero la banda cayó en esos días en los problemas de drogas y alcohol… a lo que se sumo la desilusión propia de una banda en aquellos años. C.A. Qunitet eran demandados sólo como banda de versiones en las fiestas universitarias, como una banda de baile, en lo que no había sitio para el material propio. Esto hizo que la música dejase de ser una afición de la que vivían a convertirse en un trabajo. No había sitio para ellos en el Medio-Oeste americano… y tampoco se les abrieron puertas para que la banda pudiera tocar el material original. Al final, desgraciadamente, la banda se separa en algún momento entre 1970 y 1971
Este artículo ha sido realizado gracias a la inestimable ayuda de Ken Erwin, cuya enorme amabilidad está a la par de su infinito talento. This article has been written with the invaluable help of Ken Erwin, whose amiability is as high as his endless talent. THANK YOU KEN
|
|
|